En primera línea en el frente desde el inicio de la crisis del coronavirus, los agentes de viajes deben enfrentar una situación inesperada y desconocida: cierre de fronteras, solicitudes de aplazamiento de viajes y repatriación, confinamiento…
Desde la ciudad de Taroudant, en el corazón del valle del Souss, Luc Tromme, director de la agencia de viajes local Hors Circuit, miembro de la red Nomadays, nos ofrece un testimonio bastante positivo y lleno de esperanza sobre su vida profesional cotidiana y la situación actual en Marruecos en tiempos del coronavirus.
"Estamos preocupados pero sin embargo optimistas
y trabajando más que nunca"
"¡En Marruecos, estamos acostumbrados! Ha habido el colapso de las Torres Gemelas, la nube islandesa, las primaveras árabes, la inseguridad en Europa combinada con un resentimiento hacia los emigrantes de fe musulmana, los atentados del Estado Islámico, el degüello de dos jóvenes mujeres suecas, cada vez dañando la industria turística marroquí de manera más o menos prolongada según el caso. Ahora bien, después de los fosfatos, es el turismo el que mantiene al país. En términos de empleo, también es determinante.
Pero la COVID-19, es algo completamente diferente. El turismo se ha detenido totalmente. Todos los establecimientos están cerrados, como en muchos otros países. Y sin duda, la recesión más o menos fuerte y prolongada que seguirá a la actual crisis sanitaria va a poner de rodillas a muchos proveedores de servicios y pondrá a una buena parte de la población en dificultades. Al mismo tiempo, las decisiones bastante contundentes adoptadas rápidamente por el Estado permiten aplazar créditos y alquileres, así como que los empleados sin ocupación se beneficien de una asignación mensual que al menos les permite alimentarse.
Nuestra agencia debía participar por primera vez en varios salones de turismo en París este mes de marzo, marcando otro hito en nuestro marketing y nuestra visibilidad. ¡Se decidió por solo dos semanas de diferencia! Realmente mala suerte y un golpe muy duro financiera y moralmente.
Pero la agencia Hors Circuit está material y psicológicamente preparada para asegurar un período —incluso largo— de inactividad y ausencia de ingresos. Estas grandes vacaciones forzadas ¡son casi bienvenidas! ¡Una oportunidad inesperada de continuar todas las acciones de marketing pendientes, de finalizar el desarrollo de nuevos circuitos y de prepararse para el después del virus.
También hemos decidido continuar nuestra comunicación en redes sociales porque aunque los proyectos de viaje ya no son muy relevantes, ¿no es nuestro papel al fin y al cabo despertar el sueño, además de venderlo? ¿Y no tenemos nosotros —más que nunca— cruelmente necesidad de soñar en este momento?".

