Desde Vientiane, Laurent Granier, director de la agencia de viajes local Laos Mood Travel, miembro del colectivo Nomadays, testimonia su cotidianidad profesional y la situación actual en Laos en tiempos de coronavirus.
"Mantendremos viva la agencia con los medios disponibles, entre socios comerciales, como en nuestros inicios cuando vivíamos de la improvisación, de la solidaridad comunitaria y familiar, y de nuestros ahorros."
"2020 se anunciaba como un hermoso año para nuestro equipo de 15 colaboradores laotianos y franceses. Nos proyectábamos con entusiasmo hacia la fecha del 10 de octubre, que marcará nuestros 10 años de existencia.
En Laos, la temporada más frecuentada del año va de octubre a abril. Así que cuando escuchamos hablar del coronavirus por primera vez a mediados de enero, estábamos en plena actividad, operando los viajes que habíamos organizado algunos meses antes.
Como todas las agencias, enfrentamos nuestras primeras cancelaciones. Entre la gestión de aplazamientos y cancelaciones de expedientes, también había urgencias operacionales que atender para los visitantes en el terreno. Las fronteras se cerraban, el acceso se volvía más restringido hacia Vietnam y Tailandia (las 2 principales puertas de entrada y salida de Laos), e información contradictoria cambiaba diariamente. Nuestros responsables operacionales y asesores de viaje hicieron un trabajo formidable para convencer a nuestros últimos visitantes de acortar sus vacaciones y regresar a casa. Laos también se preparaba para un "confinamiento" total. Nuestros últimos viajeros partieron el 21 de marzo.
A partir del 20 de marzo, todas las escuelas y todos los servicios no esenciales fueron cerrados. Luego la suspensión de vuelos internacionales, de líneas de autobús transfronterizas, de conexiones de autobús e camionetas entre provincias. Los obreros laotianos que regresaron de Tailandia por vía terrestre fueron puestos en cuarentena en campamentos improvisados: establecimientos públicos bajo vigilancia médica. Sin emisión de visas, prohibición de venta de alcohol al público del 13 al 20 de abril.
Las fiestas y festividades del Año Nuevo laotiano a mediados de abril también fueron canceladas. Entramos en el año budista lao 2563 de manera confidencial, en total intimidad, practicando el culto únicamente desde nuestros hogares.
El confinamiento en Laos se prolonga hasta el 3 de mayo. En Laos Mood Travel, decidimos continuar el teletrabajo hasta el 18 de mayo. La vida se desarrolla como buenamente puede alrededor de "home schooling" (clases en casa), conferencias por Zoom y WhatsApp, chats por Messenger, Skype, etc. Y solo salimos para lo esencial: acceso a la atención médica y compras de alimentos.
Nuestra agencia es una pequeña empresa sin deudas. Gestionamos el dinero de forma prudente. Así, con algunas concesiones importantes, podremos aguantar hasta finales de junio. Más allá de eso y sin ingresos, mantendremos viva la agencia con los medios disponibles, entre socios comerciales, como en nuestros inicios cuando vivíamos de la improvisación, de la solidaridad comunitaria y familiar, y de nuestros ahorros. En espera de tener un poco más de visibilidad y ser capaces de operar de nuevo. Y sobre todo de recontratara a nuestros colaboradores, y de reactivar la economía del turismo que sufre en silencio.
¿Dónde estaremos el 10 de octubre de 2020 para nuestros 10 años? ¿Cuántos seremos? Por ahora vivimos día a día, es imposible responder con certeza, excepto por aquella de que continuaremos existiendo. Pensamos en nuestros colaboradores, familias, amigos, socios locales, clientes, colegas... y los agradecemos a todos por su apoyo en estos tiempos turbulentos. Mantengamos la esperanza."


