La fiesta del agua, o "Bon Om Teuk" en jemer, es una de las celebraciones más grandes del sudeste asiático. Marca el fin de la temporada de lluvias y el cambio de direcciĂłn de la corriente del rĂo TonlĂ© Sap. Este rĂ©gimen de flujo alternante es extremadamente raro en el mundo. De mayo a octubre, el curso de agua fluye desde su fuente, el lago TonlĂ© Sap, el más grande del sudeste asiático, hasta el Mekong en su confluencia en Phnom Penh, es decir, de norte a sur. A partir de finales de octubre, el Mekong, normalmente lleno por los monzones, se vierte en el TonlĂ© Sap, y este Ăşltimo fluye de nuevo hacia su fuente durante los prĂłximos 6 meses.
Este cambio de corriente se celebra como corresponde en Phnom Penh durante los tres dĂas de la fiesta del agua. La capital se llena y las festividades son innumerables.
A medida que se acerca la fiesta del agua. Tres, cuatro dĂas antes del inicio de las festividades. El entusiasmo ya se empieza a sentir en el asfalto de Phnom Penh. Las carreteras asfaltadas de la ciudad están invadidas por los minibuses que llegan de todas las provincias del paĂs. Porque sĂ, por una vez al año, no son los habitantes de la capital los que se dirigen a sus familiares en el campo, sino todo lo contrario. Todas las familias provinciales se organizan para invadir Phnom Penh durante tres dĂas. La mayorĂa de los expatriados occidentales, por su parte, prefieren abandonar la capital para evitar el bullicio turĂstico. Muchas calles están bloqueadas por barreras, especialmente cerca del Monumento de la Independencia, del Palacio Real y del Museo Nacional.
El muelle Sisowath, o Riverside, esta promenade a orillas del rĂo TonlĂ© Sap, está completamente libre de tráfico. Esto crea un ambiente muy peatonal y seguro. Al igual que los carnavales, solo los caminantes, vestidos con disfraces y llevando numerosos banderas de diferentes colores, invaden esta gran arteria de la ciudad.
La idea aquĂ es tomar altura. Lo mejor es reservar una mesa en los rooftops o terrazas que se encuentran en la cima de los edificios de esta calle que, de manera efĂmera, se convierte en peatonal. Desde allĂ, podrá quedarse el tiempo que desee en un lugar sublime, y por un precio asequible, para admirar las festividades abajo, pero tambiĂ©n para asistir a la actividad principal de la fiesta del agua…
Porque todos estos jemeres que se dirigen a la capital para celebrar como se debe el fin de los monzones y la alternancia de la corriente del TonlĂ© Sap, tambiĂ©n vienen a apoyar a su respectiva provincia. Durante 3 dĂas, y bajo la mirada del rey Norodom Sihamoni, de la reina madre Norodom Monineath, del primer ministro Hun Sen y de toda la alta sociedad camboyana, cada una de las 20 provincias del paĂs viene a probar su suerte e inscribir uno o varios barcos dragĂłn en las diferentes regatas de la fiesta del agua. En total, más de 400 piraguas con 50, 70 o incluso 100 remeros compiten en las pruebas.
Estas regatas, en el corazĂłn del rĂo TonlĂ© Sap, entre la confluencia con el Mekong y el puente Chroy Changvar, atraen literalmente a todo el paĂs, tanto en el lugar como en la televisiĂłn. Todos los medios camboyanos cubren el evento, es realmente el mayor evento deportivo del año en suelo jemer.
Cada carrera es muy importante para el orgullo de los habitantes de cada provincia. Por ejemplo, en nuestra entrevista con el navegante Kosal, quien competĂa por la provincia de Steung Treng. La fiesta del agua tambiĂ©n es una excelente oportunidad para que estos navegantes, pero tambiĂ©n todos los seguidores provinciales y las familias que vienen de las zonas rurales, disfruten de una estancia en la capital Phnom Penh. Algo que a veces no es fácil para algunos. Un verdadero respiro y sol despuĂ©s de la temporada de lluvias.